Tuesday, July 18, 2017

Tú VII

A la mar le rendí mis brazos,
Mi cuerpo débil como la madera,
De mi barco aquel que soñaba
En el regresar después de primavera.

Soñaba y pensaba,
Aún cuando mis gritos daban
Un espeluznante temblor
A mi amado aquel por el que llamaba.

Meses pasaron,
Días también,
Horas sobraron,
Constante yo sin él.
Me regocijaba en tiempos obsoletos,
Como uno piensa en el ayer,
Un futuro inexistente,
Y reía, lloraba, pensaba infinito con él.

Mas cuando un marinero,
A la mar le calla,
Y se pasea en olas suaves y falaces,
No es marinero tal,
Sino uno fallido,
Débil y mortal.

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